Fuentes web
Entradas
Comentarios

estoy contenta un poco porque vienen los animal collective, pero me imagino que me atropella un transantiago después de comprar la entrada (como le pasó al primo de una amiga de un amigo. noshit)

anoche soñé que un tipo anestesiaba a un perro hediondo a alcohol. yo me venía con el tipo y el perro a mi casa. el perro de repente despertaba y yo empezaba a decirle al tipo “despertó el vicente” y lo tomaba en brazos, el perro era súper juguetón conmigo y me lo empezaba a imaginar chocado. yo le decía al tipo “cuando despierte me voy a comprar un perro igual a este y le voy a poner vicente”. desperté a las 4 de la mañana y de ahí no he dormido hasta esta hora. no sabía si poner lo del perro en mi blog porque si pongo las razones del perro de llamarse vicente, colapsa google y me lleva la brigada de cybercrimen.

he pensado harto en hacerlo. me acordé también que hace tiempo que no sueño con el sabú. también he soñado con gente extraña que no conozco pero que en mis sueños son como mis amigos y yo no siento nada por ellos, sólo la necesidad de decir. de hablar con alguien.

estaba sacando la cuenta de las personas que van a mars volta considerando sólo a quienes conozco. saqué la cuenta pensando en las personas que podrían ir… estuve pensando en el chart de alice, porque siempre pienso en esa perra… y va a ser increíble. no sé si reír o llorar. de tanto pensar se me quitan las ganas de hacer todo.

Existe una opinión muy generalizada según la cual la matemática es la ciencia más difícil cuando en realidad es la más simple de todas. La causa de esta paradoja reside en el hecho de que, precisamente por su simplicidad, los razonamientos matemáticos equivocados quedan a la vista. En una compleja cuestión de política o arte, hay tantos factores en juego y tantos desconocidos o inaparentes, que es muy difícil distinguir lo verdadero de lo falso. El resultado es que cualquier tonto se cree en condiciones de discutir sobre política y arte -y en verdad lo hace- mientras que mira la matemática desde una respetuosa distancia.

DECEIT

Deceit es como engaño, algo así. Click to enlarge…

Anoche me venía escuchando el Deceit en bicicleta. Me caí tres veces mirando hacia atrás por si venía algún vehículo, pero como sonó S.P.Q.R. me paré altiro (qué buena guitarra). Pensé en irme a andar a la carretera porque no hay nada más rico que bicicleta en ebriedad. Pero podía matarme, y mis amigos se podían enojar y podían echarle la culpa al Zapallo.

Pasan cosas raras cuando uno se toma una caja de vino en la calle con un amigo, es algo que nunca quiero dejar de hacer. Las calles de Buin son ideales para eso y siempre aparece alguien desconocido que es pariente o ubica a alguien a quien conocemos y así. Vida de pueblo. También pasa que conoces a alguien, lo invitas a un trago y él te invita a otro hasta quedar “vueltos perros”. Algo así fue anoche, y me gané unos Lucky Strike, me queda uno aún.

Me caí de hocico, por decirlo de forma elegante, cuando intentaba recoger piedritas para tirarlas a la casa del Flaco. “Como en los viejos tiempos”. Eso hablábamos con el Fabián. Sólo recordamos los viejos tiempos y los nuevos tiempos los pasamos recordando. Tonteras de la vida del vago. Ya no hay más grandes éxitos que golpear. No sé por qué escribí golpear, pero lo voy a dejar porque soy valiente.

Se vienen nuevos tiempos. Luego de mi primer homocidio y de mis primeros 5 años de cárcel y un día. Se vienen nuevos tiempos luego de quince tocatas de $500, de esas en que uno sale doblado y con moretones en los lugares más inesperados.

Se vienen amigo mío, tal y como Andrómeda a la Vía Láctea.

« Entradas Recientes - Entradas antiguas »