Ayer se supone que iba a vender el amplificador en la Clínica Dávila, pero la cabra tetona nunca llegó, y me quedé sin plata, así que fui con el JP a pagar la cosa de mi mamá, pero en vez de dar 100 lucas di 96, para tener para pasaje. Anduve volá todo el día por culpa de las pastillas (a las que les dedicaré un post muy pronto). Invité al JP a tomarnos una lata de cerveza pero cuando llegamos al Santa Isabel estaba asqueroso de lleno. Una sola lata no valía la pena y no me alcanzaba para el pack, así que nos compramos unos helados de máquina bañados en chocolate y le regalé dos cigarros al JP. Uno de los cigarros estaba roto y al JP se le rompió el otro en su casa, así que sí, fue un día culiao. ¿Por qué tan culiao? Porque por ir a vender el ampli no alcancé a ir a la Biblioteca de Santiago y debo 6 libros; la deuda avanza $100 x libro x día ($1800, hoy). Porque no vendí el ampli, o sea que no tengo plata, o sea que no le puedo pagar ni a mi vieja ni a mi abuelo (lo que significa que no puedo pedir), o sea que no voy a poder ir al cumpleaños del Tomi.
Ay! y en la noche soñé que quemaba a dos personas y que me perseguían los pacos. Tercer sueño en menos de un mes en el que mato a alguien y arranco. Mi mamá me dijo que la próxima vez que soñara eso, me programara y que enfrentara a la ley. Ojalá no me dé miedo po.





